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No pasa nada

Foto mía Zzzz

Foto mía Zzzz

Exacto, hoy me ha dado por jugar con el Photoshop. Recuesto la cabeza encima de mi perrita, la almohada con más morro del mundo.

Foto mía so freak

Foto mía so freak

Enredando con el Photoshop XD Qué underground queda con la parte de abajo de Rei Ayanami en el poster, ¿eh?

Secuestro de El Grito y la Madonna

Secuestro de El Grito y la Madonna

Han robado El Grito y la Madonna de Munch (supongo que para pedir un rescate porque no creo que nadie sea tan estúpido de colgar cualquiera de ellas en la pared de su casa o mansión). No ha sido la primera vez. Ya lo han intentado otras veces y lo consiguieron en una ocasión, aunque recuperaron la pintura de la mujer del puente en poco tiempo. Parece como si el autor hubiera sospechado de los múltiples intentos de hurot que sufriría su obra, pues Edvard Munch hizo unas seis versiones diferentes de su Grito.

La noticia adquiere tintes egoístas por mi parte porque, al igual que para muchísimas personas, El Grito es una de mis obras preferidas y deseaba verla en vivo alguna vez en mi vida. Sí, nos podemos indignar pero hay que admitir que el atraco ha sido realmente de película: a mano armada, dejando los marcos tirados por una calle de Oslo y la espectacular huida en un Audi negro. Espero que la recuperación de las obras, aunque no sea tan emocionante, sea rápida y efectiva. En la imagen, la Madonna, menos conocida que El grito pero también de una belleza intensa y opresiva.

Superhéroes: de Superman a las Supernenas

Superhéroes: de Superman a las Supernenas

La tercera y última actividad. Lo pasé muy bien haciéndola pero fue una pena que no pudiera profundizar demasiado por limitaciones de espacio. De Superman debo decir que no sólo mandó soldados a la guerra. Últimamente le hemos visto en campañas contra las mina antipersona y, más recientemente, junto a la sin par Wonder Woman, en condiciones lamentables luchando contra el SIDA, lo cual le honra muchísimo.

En la imagen, Ororo y Logan.

Las series sobre los superhéroes clásicos suelen regresan a las pequeñas pantallas en forma periódica. Asimismo, en algunos momentos críticos de la vida pública surgen nuevas series con superhéroes. Ejemplos de ello son “El Increíble Hulk”, “Los Super Amigos” e incluso el bonachón “Super Mario Bros”. Con la ayuda de vuestros niños, elaborad una lista de los superhéroes actuales. Elegid alguno de ellos, retratadlo y buscad datos que lo relacionen con el contexto socio-económico y cultural que lo vio nacer.

El primer gran superhéroe de dibujos animados que la memoria colectiva recuerda es, sin lugar a dudas, Superman. Y no sólo eso. Él es el arquetipo clásico de superhéroe tan bueno como fuerte, tanto que decir Superman es casi como decir un sinónimo de superhéroe. Superman nace en 1938, es decir, al mismo tiempo que en Estados Unidos se despierta la conciencia propia de potencia mundial. Él representa la lucha de la fuerza por el bien supremo, como el ideal de la patria norteamericana. Los superhéroes siempre se han relacionado en su época dorada con el espíritu de lucha bélico. Es perverso pero cierto decir que probablemente el hombre de acero convenció a más voluntarios para ir a luchar a la Segunda Guerra Mundial que el Tío Sam.

Los superhéroes clásicos encarnaban la lucha violenta de los buenos contra los malos y esta tendencia aumentó durante la Guerra Fría, en la que podemos ver a los 4 Fantásticos luchando contra el Fantasma Rojo, un enemigo comunista verdaderamente siniestro que controlaba a los Supersimios. El súmum de los ideales patrios lo encontramos en el Capitán América, cuyo poderoso escudo es el arma defensiva más poderosa de todo el universo Marvel. Todo él es una bandera musculada, representa todas las virtudes con las que los patriotas adornan a su país: es honesto, valiente, tiene carisma y es un buen líder. Dirige el supergrupo más prestigioso de los héroes en mallas: Los Vengadores. Además es un supersoldado con poderes, todo un ideal militar listo para combatir.

Sin embargo, estos superhéroes con esta dicotomía tan definida entre el bien y el mal dejaron paso a unos personajes duales en sí mismos, con unos conflictos morales muy profundos y de procedencias muy diferentes.
El primer supergrupo famoso que apostó por la diferencia de culturas con unas personalidades marcadas y realmente diferenciadas fue la Patrulla X. Los primeros Hombres X eran todos anglosajones: el Hombre de Hielo, la Bestia, Cíclope y la Chica Maravillosa (una sola chica, la chica del grupo). Estos personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby planteaban una diferencia muy interesante de los anteriores héroes en mallas.
¿Y si la gente temiera a los superhéroes por ser peligrosamente poderosos? La Patrulla X parte de un mundo en el que hay personas mutantes que nacen diferentes, con poderes extraños y eso crea rechazo entre las personas normales. Los superhéroes dejan de ser justicieros adorados para ser odiados, víctimas de un exacerbado racismo pero aún así luchan por la paz entre los mutantes y los que no lo son.

En este conflicto social perfectamente aplicable al mundo real (donde pone mutantes, escríbase el nombre de cualquier minoría asediada), los villanos dejan de ser malos malosos que quieren conquistar el mundo por pura perversión sino que tienen motivos de peso. Por ejemplo, Magneto es un mutante, víctima de los nazis (estuvo prisionero en un campo de concentración en el que asesinaron a sus seres queridos) que odia a la Humanidad por la tortura racista que sufrió y tiene como objetivo la libertad de los mutantes oprimidos y el castigo para quienes doblegan a los suyos.

Llegan los años 70 y, con ellos, el auge del supergrupo mutante. Se incluyen nuevos miembros de nacionalidades muy diferentes (como Coloso, un ruso de la URRS soviética que en un principio duda si usar sus poderes en favor de la humanidad o del régimen comunista), entre ellos mujeres de carácter fuerte, como Tormenta, una mujer africana y probablemente la superheroína negra más notoria y trascendental. Tiene un espíritu libre y mucha sensatez, lo que le lleva a convertirse en líder del grupo. A partir de este nuevo grupo mutante, el público femenino empezó a interesarse por este tipo de superhéroes, de los que se han realizado numerosas series de dibujos animados que se continúan renovando y, por supuesto emitiendo con gran éxito.

El creciente interés de este público femenino como un mercado nuevo de este tipo de dibujos animados, así como los crecientes cambios del papel de la mujer en la sociedad, explican el boom actual de superheroínas.
Algunas son ambiguas en cuanto a sus buenas intenciones, como Catwoman pero todas (Lara Croft, Xena, Elektra…) coinciden en varios puntos muy importantes. Son atractivas, inteligentes, aventureras y luchan por ideales personales profundos más que por valores absolutos (como la justicia infinita de Superman, por ejemplo). Son la chica ideal del público masculino que las sigue y el modelo a imitar del femenino que las adora. Curiosamente, muy pocas de ellas trabajan en grupo. Esto sólo se puede apreciar en algunas series como Sailormoon, las Totally Spies o las Supernenas, orientadas a un público más infantil y en las que se ensalza la amistad femenina como el primer valor a defender.

Los nuevos superhéroes son más humanos, dudan, se equivocan, tienen defectos y problemas de dinero o familia, como Spiderman. Parece ser que los últimos tiempos vienen marcados por el girl power y la cercanía de los personajes, probablemente por la resituación del papel de la mujer en la sociedad y un auge del individualismo.

Popeye y su nuevo e hipotético entorno

Popeye y su nuevo e hipotético entorno

Ésta es la segunda actividad final de mi curso online de dibujos animados.

Proponed una ambientación más actual para Popeye
A pesar de que Popeye tenga ya más de 75 años, este personaje goza aún de una popularidad increíble, hasta el punto de que a principios del siglo XXI en el que estamos, los más pequeños saben quién es y continúan viendo las aventuras en televisión de la célebre creación del dibujante Elzie Crisler Segar y la animación más famosa de los hermanos Fleischer.

Antes de proponer una ambientación más actual para las aventuras de este personaje hay que decir que ha habido un esfuerzo constante para ir adaptando la serie a los tiempos que corren y que, por lo tanto también ha habido algunos cambios en la ambientación donde transcurría la acción. El ejemplo más claro lo encontramos en ”Popeye e hijo”, que se emitió durante bastante tiempo en nuestro país a través de la cadena pública La 2. Los escenarios, más que cambiarlos de manera drástica, se han ido ampliando. Además de las islas cocoteras, los muelles de barcos destartalados y los bares de botellas y sillas voladoras, se ha incluido la casa familiar de un Popeye más maduro y asentado, Olivia (su al fin flamante esposa) y su joven hijo.

Se puede partir de la base de que Popeye ya no sea un marinero tan pendenciero y ahora se le vea más responsable, siempre vigilante de su joven hijo. No obstante, no ha de perder las cualidades que han enganchado a su público durante tantos años. Es un personaje simpático, fuerte, decidido y de buen corazón. Siempre está preparado para correr aventuras y es muy amigo de sus amigos. El hecho de que sea tan dispuesto a la hora de la acción hace necesario que la ambientación de las historias tenga que estar acorde con este rasgo de su personalidad. Aunque esta característica nos haga pensar en aventuras en el espacio, en el fondo del mar o en otros confines interesantes, lo cierto es que los dibujos animados actuales tienen una tendencia muy diferente.

Cada vez más (y podemos tomar de ejemplo series como “Los Simpson”, “Shinchan” o “Las Supernenas”, por sólo nombrar algunas de ellas) el entorno de los personajes animados de más éxito se parece al entorno cotidiano y real transformado por la lógica cartoon. Es decir, son sitcoms con más historias habituales que locuras animadas como las de los “Looney Toons”, por ejemplo o, en algunos casos, una mezcla de estos dos elementos. Por ejemplo, las Supernenas luchan contra monstruos inverosímiles y Shinchan hace travesuras impropias del niño de cinco años que se supone que es pero el trasfondo de todas estas historias, por diferentes que sean entre ellas, es un entorno familiar. Las Supernenas viven en una casa con su padre, Shinchan con su familia, así como el clan Simpson. Hasta los superhéroes como X-Men, Spiderman o los 4 Fantásticos viven en un entorno familiar con problemas cotidianos que resultan ser, en la mayoría de los casos, más relevantes que salvar el mundo de un supervillano o un pulpo gigante.

Por lo tanto, propongo que el entorno cotidiano en la renovación de los dibujos de Popeye adquieran una mayor importancia, al igual que lo adquirirían el tinte de sus aventuras. Quizá no situara a Popeye y su familia en una casita con jardín, propia de cualquier telefilme norteamericano. Popeye es un marino bueno pero rebelde, al fin y al cabo. No le pegaría nada la “pesadilla con aire acondicionado” de la que hablaba Arthur Miller. ¿Qué tal una de esas islas semidesiertas en las que peleaban Brutus y él por la náufraga ocasional Olivia? Podrían vivir en una choza cómoda entre palmeras, cerca de la costa, con un muelle en el que anclara un barquito propio. Éste elemento daría mucho juego, pues incrementaría la movilidad de los personajes.

Uno de los muchos rasgos que han caracterizado siempre a las series de Popeye es la moraleja. No sólo se estimula a los niños a que coman verdura sino que, además, después de cada capítulo, había un consejo para el joven público. Se trataba de cosas sencillas como “lávate los dientes” o (paradójicamente) “la violencia no lleva a nada bueno: no te pelees”. Por eso, el entorno idóneo en el que se desarrollen las aventuras de Popeye podría ser esa misma isla semidesierta en la que conviva pacíficamente con animales y con personas de culturas diferentes. De esta manera se podría impulsar un mensaje de respeto e integración al medio ambiente, a los demás seres vivos y de otras culturas.

Los Simpson versus los Cuesta

Los Simpson versus los Cuesta

¡He acabado mi curso de universidad virtual sobre dibujos animados con la nota más alta! Supongo que me lo paso muy bien escribiendo sobre el tema y eso se nota ^_^ Os pongo aquí las actividades finales que hice, a cada cual más disparatada XD
Comentad, ¿eh?

Comparad Los Simpson con otra familia de teleserie de la televisión actual. Para realizar esta actividad, es recomendable que grabéis en videocasete un capítulo de una y otra. Visionad los dos capítulos y registrad por escrito las principales acciones y conductas de los personajes. Finalmente, comparad las pautas de comportamiento y valores de los principales personajes. Presentad por escrito en no más de tres folios el análisis y las conclusiones. Una aclaración: podéis realizar esta actividad con vuestros niños.
Si los Simpson son el arquetipo televisivo de familia norteamericana, los Cuesta de “Aquí no hay quien viva” lo son de la typical Spanish, con permiso de los Alcántara y los Serrano. Los miembros de la familia Simpson son: el padre (Homer), la madre (Marge), el hijo mayor (Bart), la hija mediana (Lisa) y la pequeña (Maggie). Los de la familia Cuesta son el padre (Juan), la madre (Paloma), la hija mayor (Natalia) y el hijo menor (José Miguel). La primera característica en común es que los dos clanes son una caricatura de familias en sendos países con sus tópicos y rasgos muy exagerados, a veces llevados al límite.

Podríamos establecer un paralelismo entre los miembros de ambas. Las madres no podrían ser más dispares. Mientras que Marge personifica a la mujer abnegada, discreta y hacendosa, sin más aspiraciones que cuidar de los suyos y tener la casa como una patena; Paloma es el prototipo de maruja marimandona, con aires de grandeza. Es manipuladora y aspira a una vida mejor, de lujos. Al contrario de Marge, le gusta mucho presumir delante de los vecinos. Ambas tienen en común un montón de frustraciones vitales, que Paloma expresa con bastante más extroversión que Marge. Homer también es radicalmente distinto de su homólogo español. Él es un teleadicto tragón, de carácter impulsivo, impone sus decisiones totalmente disparatadas sobre el criterio de su esposa y utiliza un lenguaje bastante soez. Juan Cuesta es un hombre apocado, a pesar de ostentar orgulloso el cargo de presidente de su comunidad de vecinos. No impone sus opiniones a su mujer, sino más bien al revés. Es muy discreto, precavido y habla tan correctamente que raya en la pedantería más cursi. Lisa y Natalia también son caras opuestas de la moneda. Lisa está absorbida por los libros y la escuela mientras que Natalia lo está por la incesante actividad de sus hormonas adolescentes. Quizá Bart y José Miguel tengan más en común. Los dos son niños traviesos, a pesar de que José Miguel no lo sea tanto, tienen una habitual indiferencia hacia sus adultos, aunque Bart sea más trasgresor y ocupe un lugar más relevante en la serie.

Las relaciones entre los miembros de una y otra familia no parecen diferenciarse mucho. Toman pocas decisiones como grupo y, cuando lo hacen, suele ser por alguna idea bastante loca, como fingir una comunión para que les inviten a una boda, en el caso de los Cuesta o fertilizar excesivamente una pareja de amigos para que consigan tener hijos, en el de los Simpson. En ambos casos los hijos muestran un fuerte desapego generacional hacia sus padres. Hay un problema de entendimiento que no se resuelve. Mientras que en la familia norteamericana es Homer quien asume las decisiones trascendentales (aunque sean totalmente descabelladas), en los Cuesta es Paloma quien asume este papel.

Los valores más destacables en los Simpson son muchos y muy complejos porque van desde la satisfacción personal y egoísta más absoluta (como cuando Homer se hace motero y pone en peligro por ello a su familia) hasta conflictos morales internos que siempre se suelen resolver de una manera bastante amable (por ejemplo, cuando Bart roba en una tienda y miente a su madre, se siente culpable y hace enmienda de su error). En la familia española no encontramos este tipo de conflictos. Probablemente esto sea así porque se trata de una serie más coral que los Simpson, en la que el clan más famoso de Springfield tiene un protagonismo más destacado. Los Cuesta tienen como valor más importante el estatus (dan una importancia exagerada a ser la familia presidencial del bloque), sobretodo por parte de la madre. Pese a estas diferencias, ambas tienen en común varias cosas: son un prototipo de familia en sus respectivos países. Además, las dos son de clase media y han de enfrentarse unidos a las miserias de la vida con más o menos dignidad y eso las hace muy cercanas al gran público.

ASUNTO DE VIDA O MUERTE: Permite que te adopten

ASUNTO DE VIDA O MUERTE: Permite que te adopten

Para este post iba a poner una imagen de algún perrito o gatito maravilloso (o sea, cualquiera de ellos) deseando ser adoptado y colmado de amor y calor pero me abstengo. Pongo una foto de mi perrita para que veáis al menos un desenlace feliz entre tantas historias de abandonos y crueldades que nos inundan verano tras verano.

Sed también vosotros protagonistas de un desenlace feliz. Podéis salvar una vida del abandono, la tristeza, el dolor y el sufrimiento y, por si fuera poco, recibiréis una amistad de por vida. Y las amistades no se compran, ¿verdad? ;)

La experiencia de convivir con un animal, sobretodo si éste ha sufrido mucho, es incomparable. Le darás la vida, otra oportunidad. No lo matarán porque tú acudiste a tiempo.

Acabemos con los mitos: los animales adultos sí se adaptan a un nuevo hogar. Sólo necesitan un poco de paciencia, calor y mucho amor. Cosas que tú puedes darle.

Salva una vida. Te está esperando para formar parte de tu familia, ser tu familia. Yo tampoco lo entendía antes, me parecía exagerado pero ahora ya puedo comprenderlo. Hazlo tú también.

Lo mejor es que puedes hacerlo ¡ahora mismo! Hay multitud de webs de adopciones esperando a que entres y encuentres tu media naranja.

Por cierto, el Tigretón sigue esperando una familia, ¿quieres ser tú? Si es así no dudes en dejar un comentario al respecto o enviarme un e-mail.

Altarriba, gente seria y concienciada

Adóptalo, te está esperando

Busca en El Refugio

Adoptar, la mejor opción

Adopta un amigo, no te arrepentirás

Acógelo, dale un hogar

¡"Somos chicos de menta" en tomo japonés!

¡"Somos chicos de menta" en tomo japonés!

¡Bieeeeen! La espera ha merecido la pena. La tentación de comprarme el formato grapa tan voluminoso, feo y caro de esta serie de Wataru Yoshizumi se va porque Planeta lo editará en formato tomo japonés (espero que con esto no se retrase demasiado la edición de Ultra Maniac).

Y no sólo eso. Para el Salón del Manga en octubre editarán, entre otras cosas, 20th Century Boys de Naoki Urasawa (el autor de Monster) y la edición en catalán de Meitantei Conan. ¡Fieeestaaaaaa!

Shrek 2... ¡qué pasada!

Shrek 2... ¡qué pasada!

¿Qué hacéis aquí que no habéis ido a verla todavía? Y si ya la habéis visto, no escojáis entre la primera parte o la segunda. Haced como yo: ¡quedaos con las dos! En el cine, es que me partía de principio a fin.

Esta película es un bombardeo constante de gags divertidísimos y homenajes a clásicos del cine. ¡Me encantaron los de Alien y Cazafantasmas! El gato con botas lo eché en falta en la primera parte y en la segunda está insuperable, para mí es lo mejor de la peli (no tenéis más que ver la foto). Además, el doblaje de Banderas le queda que ni pintado.

Por cierto, ¿alguien más cree que Fiona está mucho más guapa de ogra que de humana?

Tu mejor momento sexual: descúbrelo

Tu mejor momento sexual: descúbrelo

¿Quieres saberlo? Descúbrelo en este meme que he hecho yo. La cosa va más de coña que de nada porno, ¿eh?. A disfrutar ;P

Nelly Furtado: por qué me encanta

Nelly Furtado: por qué me encanta

Porque me gusta muchísimo su música. Simple, ¿no? Creo que es la cantante más fresca y con más personalidad del panorama actual y que mezcla estilos como nadie. Me parece genial que una el pop más fresco y divertido a las raíces más tradicionales del fado portugués. Además, sus letras, sin dejar de ser bonitas, son directas y sencillas. Esta chica se lo guisa y se lo come ella solita. Por algo tiene el talento que tiene. Recomiendo a quien no lo haya escuchado todavía que se agencia Whoa Nelly o su último trabajo Folklore, del que cabe destacar Powerless y One-trick pony. Una auténtica delicia. Espero que algún día se pase cerquita de mi casa en su gira porque me encantaría poder verla y escucharla en directo.

Ya no hay excusa, ¡a escribir!

Mañana empiezo el taller de escritura. Aún no he acabado los deberes del primer día ;P pero lo quiero pillar con muchas ganas. El curso online sobre dibujos animados va algo lento. No sé, espero que no se convierta en un mero trámite para terminar los créditos. Quiero hacer lo posible por disfrutar de verdad lo que me queda de universidad (sólo es eso). Carai, hoy parezco telégrafa de lo sintético que escribo. Deben de ser las horas... Buenas noches.

¡He acabado la carrera!

¡He acabado la carrera!

¡Síííí! ¡Licenciada en periodismo! Me quedan dos cursillos de verano ultrarápidos pero es como si hubiera acabado yaaaaa. No dejéis de felicitarme, aconsejarme o comentar lo que queráis si habíes llegado aquí para leer esto. ¡Muchas gracias!

La imagen es para que os deleitéis. Es la Campanilla de Loisel. Mi HB dice que me parezco a ella y eso me encanta. Hoy creo que puedo volar un poquito más...

Un cachito de mí misma

Un cachito de mí misma

Ésta soy yo. Mi ceja, mi ojo, mi nariz, mi piercing, mis labios. Olé mi capacidad de síntesis.

"El verdadero $amor$ de Walt Disney

"El verdadero $amor$ de Walt Disney

Ahora parece que el Imperio Disney está en total decadencia. Las cuentas no salen y Pixar, su poco fiel (afortunadamente) escudero le ha abandonado pero el mundo Disney ha imperado de tal manera en nuestras mentes que nos han incrustado unos patrones difíciles de espantar. ¿Desde cuándo es divertido un asqueroso pato asquerosamente rico que se baña en dólares mientras su sobrino maníacodepresivo Donald tiene que criar solo a tres patitos malcriados y desagradecidos y aguantar a una novia que es como él pero con pestañas y que además es una creída caprichosa? Eso por poner un sólo ejemplo. En fin, os aconsejo que leáis este artículo ¡pero sobretodo que lo comentéis! En la foto, Goofy, personaje al que odio profundamente. Se creerá gracioso este engendro de perro subnormal. De pequeña hasta me daba miedo.

Pero que conste que hay pelis Disney que me molan. Aunque me gustan más hoy en día porque las puedo mirar con un ojo algo más crítico.

"El verdadero $amor$ de Walt Disney

Marlene Wurfel

Título original: Walt Disney's True L$v$. Origen: Z Magazine, junio de 1999. Traducido por Alfred Sola y revisado por Cristina Feijoo y Lucio Salas, abril de 2000

A ver, ¿cuán pasivas, sumisas e insípidas deberían intentar ser las jóvenes de hoy? Si seguimos las indicaciones de Disney, su estado ideal sería el comatoso, preferiblemente desafiando las leyes de la descomposición en un ataúd de cristal en algún sitio, o catalépticas, con cabellos dorados perfectamente arreglados, sobre una almohada encantada en un reino encantado.

El tipo de papilla que Disney ofrece sobre lo que significa ser joven y mujer es increíblemente misógino. El mensaje está meridianamente claro: buena + guapa + pasiva + virginal + comatosa + blanca y/o abnegada + doliente = $ un $$ bello $$$ príncipe $$$$. Para ser justos, Disney sí ofrece una alternativa. Si insistes en ser mujer, también puedes ser activa, agresiva, egoísta, ladina, independiente, horriblemente fea, amargada y destructiva. Si escoges este camino, puedes llevar sombra de ojos color púrpura y mantones negros, pero nadie te amará, y con razón. Serás mala.

Las comerciales historias de Disney tienen una agenda muy clara. Disney adoctrina a las jóvenes mentes en un modo compatible con las normas y valores dominantes de una sociedad capitalista y patriarcal. Esto sirve a los propios intereses de Disney porque, por supuesto, el objetivo final es el dinero. Disney sirve a los que tienen dinero. El mercado de "las niñas" es de hecho el mercado de los padres de las niñas, así que las películas están cortadas por el patrón de las preferencias sexuales y valores conservadores de la clase dominante estadounidense. Disney no se preocupa por los intereses de las niñas. Las niñas se convierten en consumidoras pasivas y encantadas de una pesadilla capitalista y patriarcal porque está aderezada con zapatillas de cristal y castillos relucientes. Esos son los premios materiales que endulzan el mal trago.

Disney hace algunos intentos para disimular la porquería moral que sirve en sus platas doradas. Disney imbuye en sus films la idea de que las historias están gobernadas por leyes naturales, y crea la perversa impresión de que los cuentos son intemporales.

Los cuentos de Disney ocurren "una vez en un reino lejano". Se plantean desde el supuesto de que no es Disney quien cuenta las historias; que Disney simplemente está volviendo a contar una encantadora historia que ha sido querida y apreciada durante siglos, y que es intemporal porque habla de verdades universales y por tanto tiene interés universal. Es un supuesto falso y vomitivo.

Las historias que cuenta Disney no son historias antiguas y anónimas que expresen verdades universales; al contrario, son el producto de una agenda política contemporánea específica: las proyecciones actuales de los valores y normas defendidos por Walt Disney. En "Cuentos de hadas y el arte de la subversión: El género clásico para niños y el proceso de la civilización", Jack Zipes, un estudioso muy notable de los cuentos de hadas, destruye por completo el mito de la atemporalidad de las versiones de Disney de las historias que conocemos. Zipes nos muestra una historia muy atractiva del género de los cuentos de hadas, redimiéndolos.

En realidad, los cuentos de hadas vienen de una larga y venerable tradición oral. En Europa, y en todo el mundo, las mujeres han estado contando mitos, tejiendo cuentos y enhebrando historias. Estas expresiones se remontan a las moradas pre-capitalistas de artesanos y campesinos, donde los niños oían los cuentos de boca de sus madres, abuelas y bisabuelas. Durante siglos, los cuentos fueron una apreciada tradición oral y matriarcal.

El cuento de hadas se puso por escrito por primera vez en Europa para que una clase más sabia y más educada pudiera manejar mejor la vasta tradición oral de la burguesía. Los cuentos se discutían entre aristócratas, que podían separar mejor el grano de la paja; siendo el grano las normas y valores de una élite "civilizada" y la paja cualquier sugerencia de rebelión de clases, funciones corporales o iniciativa femenina. Los cuentos fueron insertados en un discurso aristocrático de valores, costumbres y modales para que sirvieran mejor para enseñar a los niños a comportarse de manera civilizada.

En esa encrucijada, en el siglo XVII, se entendía que el objetivo de los cuentos era adoctrinar a los niños con sistemas de creencias culturalmente específicos, y no simplemente entretenerlos. De alguna manera, nos hemos hecho insensibles a esa idea, y hemos adoptado la creencia de que los cuentos son "encantadores", "entretenidos" y que de hecho no deberían ser estudiados o criticados en un contexto socio-político a riesgo de perder la "magia" de esas historias. No obstante, desde que se pusieron en papel, se ha sabido que los cuentos tienen consecuencias poderosas sobre las mentes jóvenes. Son herramientas para enseñar a los niños las consecuencias de acciones concretas. Los cuentos de hadas perpetúan los roles sexuales y premian cierto tipo de conductas mientras castigan otras.

Charles Perrault, a finales del siglo XVII, fue uno de los primeros autores en escribir cuentos de hadas en Francia. A él le debemos "La Caperucita roja". Merece nuestra especial condena por su maravillosamente creativo nuevo final. En la versión oral tradicional, la niña urde un inteligente plan para escapar del lobo. En la versión de Perrault, se añade la generosa intervención de un leñador heroico para salvar a la niña de su propia estupidez. De forma brutal, una antigua historia sobre una niña lista se convirtió en una lección sobre la vulnerabilidad, estupidez y desamparo femeninos. También podemos agradecer a Perrault por haber empezado a transformar a Cenicienta de un personaje activo, rebelde y autónomo en la imbécil pasiva y pija que conocemos hoy.

Perrault precedió a los hermanos Grimm, que crearon sus cuentos en la Alemania del siglo XIX. Los Grimm se lanzaron a esterilizar y expurgar los cuentos orales europeos y alemanes para que fueran adecuados para el consumo de los niños burgueses. Los hermanos Grimm entendían perfectamente que estaban transformando cuentos de entretenimiento en cuentos educativos. Tenían una agenda consciente para perpetuar unas normas y sistemas de valores aristocráticos. Esa es exactamente la razón por la cual unos cuentos que nunca fueron contados por, para o sobre la élite cultural llegaron a estar plagados de castillos, reyes, coronas doradas, bailes de salón, cortesanos y dóciles princesas esperando, montadas en un corcel blanco, que las salve un príncipe. Toda esa parafernalia aristocrática fue impuesta al cuento de hadas, y no es en absoluto intrínseca al género.

Incluso dado el proceso de selección y "patriarcalización" del cuento de hadas a través de la historia, es un error asumir que Disney sólo podía escoger entre los restos de una tradición folclórica ya pervertida. De hecho, incluso los cuentos de Grimm contienen ideas que Disney encontraría demasiado "radicalmente feministas" y "socialistas". La Cenicienta de Grimm, siendo dócil y encorsetada, aún parecería animosa al lado del tratamiento comatoso que da Disney a las bellezas higienizadas. Los cuentos de hadas europeos pasaron por una purga victoriana. A pesar de eso, Walt Disney riza el rizo. El tratamiento de Disney es más mojigato, misógino, esterilizado, en definitiva, más "victoriano" que las versiones victorianas.

Existen alternativas subversivas a los cuentos dominantes. Se han escrito y se siguen escribiendo. Existen en las bibliotecas historias de Oscar Wilde, de Angela Carter, y muchas otras alternativas a Disney, históricas y contemporáneas. Por desgracia, poca gente las conoce.

Una historia antigua y femenina ha sido tan exitosamente transformada por el marketing de masas de Disney, que los cuentos de Disney son los únicos que conocemos. Otra falacia que perpetúa Disney es que sus cuentos revelan una ley natural e inevitable. Disney mantiene un sistema de premios y castigos basado en una jerarquía divina, un sistema que no puede ser cambiado. Claro que Blancanieves es premiada: ella es buena. Claro que su maligna madrastra es castigada: ella es mala. Disney no se preocupa de disfrazar esos premios como "espirituales", son siempre premios monetarios, premios de poder y de fama. Sabemos que Cenicienta superará su pobreza y esclavitud, no porque sea trabajadora y una revolucionaria ferviente, sino porque es tan bonita, tan modesta, sufre tan calladamente y además tiene los pies pequeños. Por cierto, la historia original de Cenicienta está documentada por primera vez en China hacia el año 200 D.C. Un noble chino descubrió la zapatilla perdida de una campesina y supo que estaba destinada a casarse con un noble debido a lo pequeños que eran sus pies.

Disney hace un uso intensivo de la historia de pasar de la pobreza a la riqueza. Realmente, es una historia inspiradora, que trae muchas esperanzas a las vidas miserables de los que se encuentran atrapados en un sistema clasista de desigualdades.

Hans Cristian Andersen fue un ávido perpetrador de ese tipo de historias. En las deliciosas historias de Andersen como "La sirenita" o "El patito feo" podemos entrever que unos pocos elegidos han nacido para hacerse con el poder. A través de una cuidadosa abnegación (la sirenita cambia su voz por un par de piernas), la repulsión hacia todo lo que sea vulgar, y el derecho divino al privilegio, los escogidos se elevan entre las masas.

La Twentieth Century Fox intentó rivalizar con Disney con su producción de Anastasia. Sin embargo, por lo que sé, la historia sigue con exactitud la fórmula de Disney de Aladino o de La sirenita. Como se nos muestra en Anastasia, algunas personas son buenas y nobles de forma innata como resultado de ser de buena familia y de un orden natural biológico absolutista. Las circunstancias pueden serles negativas a esos pocos elegidos en un momento determinado: la pobre princesa Anastasia se convirtió en huérfana durante la revolución rusa, caracterizada por bolcheviques danzarines gorditos y de rojas mejillas. A pesar de esta molesta revolución, que robó a Anastasia su nobleza, ella inevitablemente vuelve a resurgir para tomar su lugar entre la élite dominante. De la misma forma que cualquier princesa se sentirá incómoda con un guisante debajo de cien colchones, o que Aladino será reconocido por la montaña parlante como un "diamante en bruto", los elegidos siempre se elevan para tomar su merecido sitio entre los privilegiados. Gracias, Disney, por devolvernos a la preponderancia del determinismo racial y la eugenesia del siglo XIX, ideas que podrían ser consideradas obsoletas y peligrosas si no fueran tan encantadoramente procesadas en vuestras relucientes cintas de celuloide.

En El Rey León, Disney se apropia y habla en nombre del "reino" animal africano. Los animales del film están tristes, porque se dan cuenta que un líder entre ellos, escogido por Dios, es absolutamente necesario para su bienestar. Deben convencer al Rey León para que acepte su destino como fascista benévolo o se extenderá el caos, con bestias salvajes que traen la anarquía, etc. Y todos sabemos que las hienas no pueden mandar. Son demasiado feas y una especie moralmente depravada. No, tiene que ser un león, tiene que ser un león masculino y tiene que ser Simba: el Rey León.

Igual que las jerarquías son parte del orden natural de las cosas, también los roles sexuales están determinados "naturalmente". Pocahontas, como tantas de las heroínas de Disney, es una hija de la naturaleza. Los pájaros, los mapaches, los ciervos y otros animales salvajes buscan su compañía. En Blancanieves y en La Cenicienta, los animales, que están siempre perfectamente en armonía con el orden natural de las cosas, son capaces de notar la bondad innata de la heroína. Esa es una prueba que podemos usar para entender que la heroína pasiva, bonita, sumisa y modesta está estrictamente de acuerdo con la ley natural. Los pajarillos nos lo dicen, y ellos deberían saberlo.

Se ha tildado a Disney de racista por el simple y obvio hecho de que el blanco siempre representa la bondad y el negro la maldad. Así que Disney se está moviendo hacia una imagen más inclusiva racialmente, no sea que pierdan el dinero de los que no quieren ser considerados racistas. Disney nos trae a la Princesa Jasmina, que es infeliz en su papel de aristócrata arábiga. Se disfraza de persona del pueblo para caminar entre ellos. Por supuesto, siendo incompetente, se mete en problemas, y es rescatada por Aladino, que tiene más mundo. Su invariable ascenso al poder (es un elegido, no?) la restaura felizmente al mundo de los privilegiados, porque ella también es una elegida: le gusta a la mula de Aladino, es muy bonita y demasiado delicada e inepta para sobrevivir a no ser que sea elevada por encima de las vulgares masas.

En Pocahontas, Disney reconstruye dulcemente a esta damisela obsequiosa en una de las más perversas distorsiones imaginables de la historia colonial norteamericana. Pocahontas conduce su canoa por entre las aguas rápidas y gráciles del "pragmatismo". Siendo el pragmatismo, por supuesto, la abnegación de su gente (la Primera Nación) y su voluntaria integración a los colonos europeos. Lo hace por el amor de un corpulento británico llamado John. Al final de la película, la vida de Pocahontas está en peligro. Está gravemente enferma, y tanto los colonos como la gente de su tribu comprende que la única medicina suficientemente poderosa para salvarla es la medicina europea. Así, para prevenir su inoportuna muerte entre los indios americanos, médicamente incompetentes, zarpa en un veloz navío a través del Atlántico hacia su salvación.

El mensaje de Disney sobre la armonía interracial es claro. No importa de qué color sea tu piel. No hay escape. Lo que importa es que seas guapa, buena, sumisa, abnegada, materialista y que aceptes las reglas del juego. Si eres de una raza diferente a la blanca, puedes o bien ser una princesa en "tu propio país" o puedes conformarte. Puedes hacer cualquiera de las dos cosas, a la vez que festejas cantando tu deferencia hacia el orden natural de las cosas. La condescendencia alcahueta de Disney a la "diversidad" racial es particularmente siniestra. No porque Disney no incluya a todas las razas, no porque Blancanieves sea oh, tan blanca, sino porque la fórmula de Disney opera sobre la base de la deferencia a una ley natural superior.

Jack Zipes remarca que "el mismo hecho de que los nazis reconocieran la necesidad de crear una política relativa a los cuentos tradicionales demostraba la conciencia general sobre su impacto cultural tanto en niños como en adultos". Sí, el Tercer Reich intentó presentar los cuentos de hadas de Grimm como una tradición aria pura, un arma ideológica que servía de hostil reproche a los cuentos modernos y socialistas que creaban escritores subversivos en su tiempo. Se apropiaron de esos cuentos y los reinterpretaron para probar e ilustrar sus ideales racistas. Los arquetipos como el príncipe valiente, la madre sacrificada y pasiva, la virgen sumisa y el rey poderoso eran perfectos para ilustrar los componentes de una familia aria (Zipes). Aquí está cómo un nazi, G.Grenz, interpretaba a Cenicienta: "La naturaleza no se deja engañar ni despistar. Se ofrece a la persona pura y devota... Junta los especímenes recomendables de cada especie...Y el príncipe encuentra la novia genuina y merecedora porque su instinto natural le guía, porque la voz de su sangre le dice que ella es la buena"

Se ha dicho a veces que los cuentos de hadas presentan "estructuras familiares no-tradicionales". Cierto, en cada cuento uno de los padres está siempre muerto, ausente, encantado o reemplazado por una madrastra maligna o algo así. Las familias de los protagonistas siempre están fracturadas. ¿Por qué? Para que podamos seguir a la heroína en su búsqueda por reencontrarla, porque una familia nuclear como Dios manda es el objetivo concreto más importante. El príncipe valiente debe rescatar a la sumisa heroína para que los escogidos puedan casarse y vivir felizmente por siempre jamás, en el castillo mágico encantado, por supuesto.

En un mundo fantástico de castillos, hadas, sueños húmedos de necrofilia y brujas que no son quemadas en absoluto sino que se autodestruyen espontáneamente en deferencia a las leyes naturales, casi todo es posible. Teteras cantantes, ratones que cosen, alfombras voladoras, casi todo es posible, pero nunca pasa nada que esté fuera de los límites de la ideología clasista, racista y sexista. Pero son sólo cosas de niños, ¿no? No hace ningún daño a nadie, ¿verdad? "Algún día mi príncipe vendrá corriendo" canta entusiasmada Blancanieves. Pero, ¿le preocupa si ella se correrá? No, pero este doble sentido no lo entienden los niños, ¿a que no?"

Una niña auténtica

Una niña auténtica

La generación del Barrio Sésamo con Espinete, los que sabemos qué era jugar a la goma o a la xarranca (o rayuela), qué significaba magarla o qué era jugar en medio de una calle en la que tan sólo de vez en cuando pasaba algún coche hemos tenido mucha suerte. Hace tiempo recibí este e-mail que lo corroboraba. La verdad es que me parece que la infancia que viven muchos niños hoy no es ni la mitad de auténtica que la que vivimos nosotros, parece que les azucen para que crezcan antes. Leed y comparad.

"Mirando atrás es difícil creer que aún estemos vivos:

Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad, sin reposacabezas y sin air-bag. Hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas, y la suegra, en un 127, un Diane o un R5 y no sufrimos el síndrome de la clase turista.

No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.

Andábamos en bicicleta sin casco. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico.

Pasábamos horas construyendo nuestros carros de rodamientos para bajar por las cuestas y solo entonces descubríamos que nos habíamos olvidado de los frenos. Tras chocar con algún árbol, aprendíamos a resolver el problema.

Jugábamos al "churro" y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales.

Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos. No había móviles.

Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada. Eran cosa de niños y se curaban con Mercromina y unos puntos. Nadie a quien culpar, solo a nosotros mismos. Tuvimos peleas y nos "calentamos" unos a otros pero aprendíamos a superarlo.

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era "el gordo" y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Solo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.

No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, películas en vídeo o DVD, sonido surround, móviles, ordenadores ni Internet. Nosotros tuvimos: amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos. Y jugábamos a las chapas, al peón, a las bolas, a la lima, al rescate..., en fin tecnología punta.

Íbamos en bici o andando hasta casa de nuestro amigo y llamábamos a la puerta. ¡Imagínate!, sin pedir permiso a los padres. ¡Nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¡Sin monitores o cuidadores! ¿Como coño lo conseguimos?

Hicimos juegos con palos, y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas. Bebíamos agua directamente del grifo, sin embotellar, y algunos incluso chupaban el grifo.

En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos. Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción, eran los "paquetes". Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repetían curso hasta que en su casa se cansaban.

Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo, no en un chat diciendo :) :D :P Éramos responsables de nuestras acciones arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos si transgredíamos alguna ley, era inadmisible. ¡Ellos protegían a las leyes de nosotros!

Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. Tú eres uno de ellos. ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, antes de que los abogados y los gobiernos regulasen nuestras vidas, y nos convirtieran en un hatajo de gilipollas para nuestro propio bien."

Para los que tengan nostalgia, que miren este enlace muy completo aunque bastante yanki.... En la foto, Banner y Flappy, una maravilla de dibujos animados aunque de historia bastante triste, como se estilaba en la época.

Mira el mar infinito

Un poco de Walt Whitman contra el sopor del verano:

Mira el mar infinito.
Sobre su pecho sale a navegar un navío
que despliega sus velas, incluidas las de gavia.

Su pendón ondea en lo alto mientras aumenta
su velocidad de manera majestuosa.
Debajo, las olas rivalizan,
rodean al barco, apiñándose,
con brillantes movimientos circulares y espuma.

El miedo gratificante

El miedo gratificante

No estoy segura de calificarme como una persona especialmente valiente o cobarde. Lo que sí puedo asegurar es que soy ciertamente impresionable. Todavía profiero oooohs y aaaahs de asombro en los espectáculos de fuegos artificiales como cuando era niña, aunque no me disponía a hablar de esa impresionabilidad (si se puede decir así) infantil que, sin embargo, es la base primordial de lo que excita nuestra imaginación a lo largo de nuestra vida. Me refiero a las cosas que nos provocan inquietud, nos hacen sentir inseguros de lo que nos rodea y, lo que es aún peor, de nosotros mismos.
Los buenos autores de historias fantásticas, ya sean noveladas o filmadas, conocen muy bien cuáles son los temas que nos provocan más inquietud y cuál debe ser la puesta en escena de los mismos para reavivarla. ¿Para qué? Pues, curiosamente, somos así: muchos pasamos miedo porque nos emociona, nos divierte.

Y aquí está el meollo de la cuestión: ¿por qué es divertido pasar miedo con una película o relato de tipo fantástico? Las personas que no soportan las historias inquietantes dirían que quizá respondemos a algún tipo de componente pseudomasoquista en la personalidad con el que disfrutamos pasándolo mal. Por eso, debo concretar que en todo momento estoy hablando del terror que nos causa la ficción, ya provenga de un relato escrito, una película, un cómic, un cuadro o cualquier otra obra artística de tipo fantástico y de porqué algunas personas perseguimos y disfrutamos esa inquietud. En mi opinión, se parte de un reto que el autor plantea al espectador o lector y éste lo acepta para formar parte del juego. Se trata de darle la vuelta a la realidad más que alejarse de ella o introducirse en otra diferente; revolucionarla. Presentar algo que nuestra razón no pueda explicar y, si hay algo que turbe de verdad nuestras mentes es lo que no podemos entender, lo ajeno. No hablo sólamente de monstruos desquiciados o de fantasmas sino lo que menos podemos comprender y nos toca de manera más cercana, que es la muerte. Se puede deducir fácilmente que esto lo convierte en el tema estrella de las historias de género fantástico. Aunque, con todo, habría que matizar este último punto porque, al menos a mí, si hay algo que me inquieta sobremanera cuando leo o visiono un relato sobrenatural, ya no es el ataque del ente de turno, el asesinato, la violencia... (que también), sino la incertidumbre de nos pasos, la persecución. Es cierto, sufrimos más cuando la víctima es perseguida por el vampiro y seguimos espeluznados su desesperada huída, que cuando el monstruo la asesina robándole su sangre y su alma. Porque ése es otro elemento que buscan los aficionados al género: el suspense. Este gusto por la incertidumbre plantea otra cuestión interesante puesto que, si antes negábamos la existencia de un sentimiento pseudomasoquista, sí podemos decir que desde la butaca o el exterior de las páginas de un libro tenemos una posición muy cómoda respecto a los hechos sobrenaturales que van aconteciendo en el relato y, para qué engañarnos, es divertido ver cómo sufren los protagonistas, cómo afrontan lo sobrenatural así que también hay un componente ligeramente sádico, si queremos llamarlo así, que nos atrae de este tipo de historias. En definitiva, es divertido porque es ficción y no nos pasa a nosotros.

Así que podemos decir, sin complejos, que el género fantástico apela a nuestras emociones más personales, nuestra postura ante lo que no entendemos, nos hace dudar. Tanto la figura del monstruo, la del loco o cualquier otro tipo de alienado nos provocan sentimientos muy intensos y diferentes, a menudo todos a la vez: el morbo por su aspecto, procedencia o comportamientos fuera de lo normal, miedo, repulsión, incluso lástima por la marginación a la que queda relegado por la sociedad.... De hecho, las historias fantásticas nos provocan una catarsis extraña. A veces resulta difícil identificarse, alinearse con las víctimas o con el agresor sobrenatural (normalmente lo sobrenatural resulta una amenaza) porque existe un sentido de la justicia aplastante en este tipo de historias, del cual un gran ejemplo sería Carrie, de Stephen King.

En conclusión, el género fantástico no encuentra en la implicación profunda del lector o espectador un elemento más para ser entendido, sino que la reclama, forma parte de su razón de ser; necesita su capacidad de imaginar, de sorprenderse, de ir más allá de la propia realidad por unos momentos y, sobretodo, de saber disfrutarlo.

El reloj pendulaba en la anodina tarde. Tic... tac...

El reloj pendulaba en la anodina tarde, sin importar si marcaba lo que fue o lo que será. La habitación se vestía pesadamente con la luz parda del crepúsculo y el aire lo regaba la cortina de polvo de los muebles, que se suspendía, casi compacto, asfixiando sin piedad la estancia solitaria.
Observando cómo se condensaba el tiempo bajo la lámpara amarillenta, una pequeña figura, mimética con su entorno, un hombrecillo medio devorado por un sillón de napa verde. Sólo asomaba la cabeza derrumbada, parte de su cuerpo y los brazos lánguidos por ambos lados. Era el prisionero abandonado del hastío. Yacía inmóvil, núcleo petrificado de las cuatro paredes, y su respiración era un suspiro anémico y funesto.
Desde ahí, el hombrecillo escudriñaba los objetos que le rodeaban: su bailarina musical de porcelana, la cómoda de cedro de asideros dorados, sus sandalias indias, sus cuadros, sus libros... Era la suya una mirada inquisitoria pero espeluznada, como la de la presa que vigila los movimientos de sus depredadores.
La cómoda crujió como en un lamento y se le antojó que su bailarina tenía pose de desprecio. Sin embargo, la indolencia cerró los ojos al hombrecillo, le apretó el cuello contra el sillón y sólo le dejó abrir los ojos una vez más para contemplar multitud de objetos, nada en realidad. En el mundo, él solo. Solamente él, pensó en su agotamiento.
Su corazón cesó de bombear para ser comprimido por los instantes vacíos, perseguidores. Así pudo escuchar que el tiempo se coagulaba, como su sangre en las venas.
En el reloj, las seis y nadie vio al hombrecillo morir de aburrimiento.

Tirados en la autopista

Tal como dice el título. Después de ir a la facultad a mirar una nota que no han colgado nos hemos quedado colgados en un coche (por llamarlo de alguna manera) que no arrancaba.
Mi HB y yo volvíamos de la universidad (él me acompaña porque me muero de los nervios cada vez que tengo que saber el resultado de un examen... tengo mucha suerte de que me quiera tanto) y de repente se oye un ruido raro, como si hubiéramos pasado por encima de algo de plástico. Paramos y resulta que no es nada pero al arrancar la llave no arranca... Es la llave de respuesto y no iba.

Después de intentar contactar con nuestro par de móviles sin saldo y sin batería, después de hacernos a la parrilla con el sol que hace hoy, que es de morirse, después de mi lucha contra una enorme araña verde, después de probar mil veces con la llave, arranca por fin el coche. Hemos llegado casi desmayados. El pobre debe de estar ahora durmiendo en su casa... En fin, cosas que pasan.