No pasa nada

Dices "no pasa nada" y es un alivio aunque no sea cierto. Pero en realidad es así porque lo que realmente pasa es lo que te llega, lo que sientes y recuerdas. Lo que tú quieras.

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Con estas manitas.

Catulo

Don\'t-grow.jpgCatulo siempre porque no muere,
porque le imaginan entre columnas dóricas con sus rizos y su toga,
su pajarito
vivo
y su risa y Lesbia enlazada
pero a lo lejos.
Está vivo
porque sentimos el fresco que entra en sus pies a través de sus sandalias,
el mismo día de verano
de versos y avispas
de flores y versos, todo ello
mientras me acerco
doy de comer a mis peces
y fijo
un beso en el cristal.

Hambre

En el foso, los gusanos
no padecen esta hambre
de bondad y de belleza.

Yo sólo deseo
sentir siempre la humedad
de la hierba besando
mi espalda desnuda.

La paz llega en tus
dedos, enredándome el cabello.
31/03/2005 01:06 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Los demás

Esas personas son
esas personas están
ahí
excusándose
follándose
crucificándose

hay que ser amable,
mantener limpias las botas de agua
hay que buscar
una lugar
y la gente
perdón esas personas
siguen ahí
respiran por casualidad
no me rodean sino que formo
parte de la maraña

de esas personas

y les abro la puerta
al bajar
a la calle
para que entren
o salgan
y las saludo y
las odio y
no les guardo rencor
no les guardo

y me hieren
por qué se ríen
por qué
si sólo intento
recordarlas,
si sólo tengo
un instante
para hacerlo.
31/03/2005 01:04 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Pelín erótico

Tu serenidad tiene el poder
de estremecerme los muslos.
En la penumbra
con mis dedos húmedos
construyo puentes de plata.
Contra la pared remuevo
el agua negra de tu deseo
y tu boca atraca
en el puerto de la mía
(digamos mejor que la saquea).
Llevas el pellizco de mi lengua
como un estigma en tu espalda.

Somos gatos y los gatos
lamen la noche
desde lo alto de los tejados.
31/03/2005 01:03 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

La adolescencia de mi generación

Bienaventurado aquel que se reconozca en estos versos... (no es para sentirnos viejos, ¿eh?)

Ésa era la época
en que el horizonte acababa en una bengala
en medio de una penumbra infinita,
en que dibujábamos corazones en el mar

y el tiempo era juguete olvidado.

Manejábamos las tardes
con el sol el Príncipe de Bel Air
los polos Rocko las risas.
todo un microcosmos
en una bóveda ciega.

Pero sobretodo
qué bueno era crecer más
por dentro que por fuera,
aún si cabe.
31/03/2005 01:12 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Una tierna chica de quince años...

... escribió esto, simplemente porque sí, porque le apetecía. Es bonito recuperarnos a nosotros mismos a través de las palabras, para mantenerlas frescas.

Precintado en cristal, mi cuerpo duerme
con la mirada, aún en vigilia, de un asesino.
Mi alma llora.
Resaca de amor, aves fugitivas.
En la calle, regadíos de pasión.
gemidos de guitarra, llantos de idos.
Mi alma, recipiente eterno, llora.
31/03/2005 01:02 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Quiero atrapar tu aliento

Quiero atrapar tu aliento
en estos versos.
No puedo ahorrar mi alma
ni la tuya
ni salvar tu conciencia
ni guardar tu sombra vigilante
que ahora se proyecta sobre mi pecho,
cercana,
así que
tan sólo quiero
cautivar un recodo
del calor de tus manos.
Sólo un suspiro un atisbo un deje
un gesto vívido de tu alma de gorrión
de invierno
y conservarlo
aquí
entre mis palabras guardianas
serenamente feroces
hasta que el primer fuego devore el papel
hasta que olviden
los últimos labios que las pronunciaron.
31/03/2005 00:50 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Top Turtle Model

top-turtle-model.jpgTortugas ninja, modelos... ¿adónde vamos a llegar?
Qué profesionalidad mirando a cámara, cuánta fotogenia. ¿O es puro descaro?
31/03/2005 00:06 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Un culo de piedra

culo-de-piedra.jpgVaale... Y un casco, un cogote, una espalda y un escudo. Made in Montjuïch.
30/03/2005 23:58 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Pues ya no te ajunto, ala

pues-ya-no-te-hablo.jpg¿Quiénes son? ¿Hera y Zeus? El caso es que su relación no parece estar pasando por un buen momento. Claro, y ahora es cuando llegan los periodistas del corazón, a los que les encantan los rumores y los juegos de palabras soltando cosas como: "un amor frío como la roca", "un divorcio inamovible" o "su matrimonio está carente de vida". Es lo que pasa cuando eres un personaje más que público porque, ya no es que salgan en la tele sino que viven enfrente del Museo Nacional de Arte de Catalunya. Siempre al aire libre, en Montjuïch, oteando la ciudad en una situación privilegiada. Allí todo queda expuesto, sentimientos incluidos.

La preciosa Hipo posa en Playdog

PLAYDOG.jpgOtra incursión en el mundo de la fotografía de la modelo Hipo, esta vez en una pose más osada. Toda una artista. Los fans podéis escribirla a esta misma dirección.
20/03/2005 16:10 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

PERDIDA... pero te encontré

Lost.jpgY no pienso perderte.

Manadas de pan y quesito

parque.jpgAquí está la prueba: ha llegado la primavera. A partir de ahora me dispongo a celebrarlo.
17/03/2005 01:35 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Misoginia en los lavabos

misoginia.jpgA ella le han intentado borrar las piernas. Supongamos que el culpable fuera un adolescente despechado contra las mujeres.

Parece que él se hace el despistado ante tal tragedia pero en realidad se dispone a que ella se le suba a caballito.

Eso es amor.
17/03/2005 01:33 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Pan y quesito

pan-y-quesito.jpg¿Qué es lo que anuncia la primavera? ¿El vuelo de las golondrinas? ¿El Corte Inglés? ¡Nooooo! Los pan y quesito en manada. Fue mi yayo el que me enseñó que se llaman así. :D Ved muestra.
17/03/2005 01:43 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Capullos (florecerán)

ramitas.jpgHoy he salido a las 6 de la tarde a dar una clase y ¡oh! Aún estaba el sol en alto. He sacado mi cámara y me he liado a hacer fotos fruto de mi felicidad. Lalalalala...
17/03/2005 01:27 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Grúas pero lluvia

gruas.jpgNo nos sobrecoge que se vaya el sol sino todo lo que conocíamos, sobre lo que recostábamos nuestra alma de niña. Aunque no lo digamos, nos asustan las grúas -monstruosas, tenaces-. Sin embargo, la lluvia prosigue, como nuestros pasos. Y nos reconforta el atardecer, no por la paz que llega, sino porque las sombras de los árboles se recortan más poderosas que las de las malditas grúas.
15/03/2005 00:36 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

¡Eoooo! ¡Primaveeeeeeeeraaaaa!

amapola.jpgEstoy hasta el gorro de tanto frío. >:(

(En la foto, una amapola de hace un par de años ¡mi flor preferida!)
13/03/2005 02:45 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Una estrella en mi próximo proyecto

riete-tu-de-nicole-kidman.jpgA ver si consigo llevarlo a cabo hasta el final... Éste es Yaki, vecino y estrella en mi primer video, que hoy he empezado. Mira qué guapo con su corte nuevo de pelo. A esto se le llama envejecer bien.
10/03/2005 20:49 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Nuevos amigos antes de la tormenta

nuevos-amigos.jpgA la izquierda, mi perra haciendo un nuevo amigo un domingo encapotado. Foto de móvil retocada.

Un arco iris en mi barrio

arcoiris.jpgMi pobre intento de fotografiar un arcoiris con el móvil ^_^U
09/03/2005 01:37 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

El pony del terror

ponydelterror.jpgLo vi en el Corte Inglés y le hice esta foto con el móvil. Los colores están un poco retocados pero realmente es así de espantoso.
09/03/2005 01:33 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Huí de South Park...

South-park.jpg... y me fui directa al cielo. Ésta soy yo, con osito incluido (no podía faltar XD). Todos los detalles que he puesto tienen un significado. Podéis haceros la vuestra propia en este link.

Maraña de ramas

ramas.jpgOtra visión del principio de mi calle al final de un paseo. Me gustan los colores del sol cuando se pone, ¿se nota XD?
09/02/2005 01:26 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Imponente en la noche

estatua.jpgJuas, qué rimbombante queda. Esta estatua es de Plaza Catalunya, en Barcelona. A según qué horas, impresionan (a gente impresionable como yo, supongo XD)
09/02/2005 01:17 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Un árbol de mi calle

arbol-de-mi-calle.jpgFoto tomada con mi móvil a la espera de poder enchufar mi nueva Nikon al ordenador. Este árbol es un poquillo "Big fish", ¿verdad? Es fácil que salgan resultonas las fotos a estas horas porque todos los atardeceres son bonitos.
09/02/2005 01:15 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Tiranosaurius Rex y pez naranja

Pez-y-dino.jpgMis primeras paridas con la cámara de mi nuevo móvil. Mucho tiempo libre y muy poca vergüenza ;P
28/01/2005 02:42 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

La chica que sale de la nada

surge_.jpgOtra "obra de arte" con el Paint. Hay que ver con lo que se entretiene una. Muy setentero, ¿verdad?
25/11/2004 04:07 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

La pretensión (cuento erótico del tedio)

The_Other_Way_To_Pray.jpgEste cuento lo escribí hace bastantes años, creo que justo antes de entrar en la universidad. Acabo de tener un reencuentro con él y me ha parecido curioso, así que lo posteo. La pretensión de la que hablaba era la de mejorar una vida mediocre, la vana, la de salir del pozo en la esperanza del que no se da cuenta que el pozo es uno mismo... La imagen es "The other way to pray" de la deviantartista deadly-kiss.

La pretensión

Sabía cuanta dulzura y paciencia había invertido en él. Eso sí, sin obtención de beneficios. Eso era lo que más le pesaba a él; el mutuo esfuerzo, el silencio vano...

Si ella no hablaba de la inutilidad de ser tan bondadosa y persistente en su callada lucha era por no hacer florecer tanta humillación en su cónyuge.

Como otras noches, Matilde le sirvió la cena. Llenó de sal el salero vacío, se quitó el delantal y se sentó a la mesa.

Pablo se sentía desganado. Sólo se oían los chasquidos de los bocados al pan de Matilde. Lo comía pastosamente, como si le costara digerirlo.

Veían la tele: monotemática, con los mismos ojos, las mismas caras sonrientes porque no había otra cosa. Anuncios. De cepillos, de músicas, de pinturas, de preservativos, muebles... Todos ellos desfilaban tan alegres como falsos ante el robotizado semblante del marido. Sólo uno le hizo parpadear.

Era de un refresco sin alcohol: jóvenes felices, playas, coches caros y... un tanga rojo con un pez dorado.

Pablo miró perplejo por unas décimas aquella belleza aún más curvilínea por la pequeña pieza de ropa.

Se le antojó una tela suave, ceñida como un guante a la piel aún más suave de la chica, su culo prieto...

Aún más, sabía que debajo del pez bordado ardía su pubis, su sexo... El tanga marcaría las líneas (tanto externas como internas) de la muchacha.

Ella sonreía. Era feliz de ser soñada / observada. Pablo tuvo una erección. Se quedó pasmado ante este hecho y se cara así lo mostraba. Dudaba si comentar el fenómeno a su mujer pero se abstuvo, por vergüenza, quizá. Matilde no se percató. Confundió su rostro de sorpresa por uno de ensimismamiento, de agilipollado por la caja tonta.

Recogieron la mesa. Se acostaron sin besos, con cortesía. Pablo se alejó presuroso de cualquier contacto con su esposa. De repente, sintió un calor muy fuerte en el vientre y, después, en todo el cuerpo. Eso le permitió rememorar el cálido sol tostando los glúteos de aquella chica. Cerró los ojos y pudo ver el pequeño tanga recorrer su sexo en un línea trazada desde el final de su espalda hasta el nacimiento de su pubis (mirado desde abajo). Volvió a tener una erección y un deseo intenso de ser el pez dorado de ojos muertos para recostarse en el fuego de aquel vello extraño. Se veía mirando un cuerpo indefinido, tal vez difuminado por su propio deseo. Pasaba la lengua por el pez una y otra vez. Arrancaba lentamente las piedrecitas falsas mientras sus manos se deslizaban ágiles entre los muslos de carne alegre, torneados por el volei-playa. Y, cuando el pez dorado era solo un recuerdo transparente, hundía su barbilla debajo de la suave tela para encontrar algo más salvaje que el color rojo que tanto le extasiaba.

Recorría el camino sensual de la curvilínea belleza que el tanga marcaba. Pablo sintió que no podía más. Por eso, poco después, tan silencioso como la paciencia de Matilde, se masturbó en el borde de la cama.

A la mañana siguiente se encontró consternado y afectado por el suceso nocturno.

No pudo ir a trabajar. Recorrió todas las tiendas de lencería del centro urbano para hallar el ansiado tanga rojo con el pez dorado. No lo encontró. Lo pidió a una venta por catálogo con urgencia en menos de veinticuatro horas. Dijo que és pagaría el transporte urgente para hacerse con él en menos de tres horas.

Sentía que las manos le temblaban de emoción. Lo trajeron. Pablo destrozó la cajita en que estaba la mercancía.

Lo tocó ávidamente: el pez, el raso carmesí, la diminuta línea entre los glúteos... ¡Era tan real!

Se acarició con el trocito rojo de tela hasta conseguir llegar al clímax.

Pablo miró el tanga. Observó sus manos y reflexionó un momento: "Te estás obsesionado. Relájate".

Ya era tarde. Llamó a Matilde para que viniera corriendo de la marisquería en la que atendía a los clientes.

Le abrió la puerta con el pedacito de ropa imposible en la mano.

-"Creo que ya he arreglado nuestro problema. Ponte esto. Vamos a hacer el amor".

Matilde, tan silenciosa en su costumbre, se quitó la ropa y se puso el tanga con el pececito dorado. Lo notó algo húmedo pero no comentó nada.

Pablo abrió los muslos de su mujer. Pasó la lengua por el pez una y otra vez. Su excitación iba en aumento. La respiración del Matilde se hacía cada vez más intensa, más profunda y sonora...

El hombre se regocijó en la redescubierta belleza de su mujer. Puede que fuera demasiado curvilínea pero eso a él no le importaba. La línea que marcaba aquel tanga tan real era tan excitante como la de aquella chica. Aquello era maravilloso. Se sentían jóvenes, impulsados por la pasión, no por la premeditación que gobernaba su vida en todos los aspectos. Aquel hecho no significaba la consecuencia de un acostumbre sino del disfrute del momento.

En unos instantes, a Matilde le quemaba en la piel la tela de la pequeña pieza y se empezó a liberar de ella.

Pablo, con los ojos cerrados, besaba ávidamente el final de su espalda, sus glúteos más redondos y flácidos que los de la chica playera, más reales... Notó la pérdida de la prenda ínfima . Abrió los ojos y la buscó desesperadamente con la vista. La halló en el suelo y la recogió rápidamente. Miró a su mujer, tendida en la cama, vestida con la ausencia de la prenda deseada. Cogió el pedazo de tela rojo y se sentó melancólicamente en el borde de la cama. Encogió su cuerpo sobre sí mismo y durmió largas horas.

Al cabo de un buen rato, la pérdida de paciencia de Matilde le despertó. Había recogido su dignidad, su ropa y su silencio y se había marchado.
12/11/2004 20:03 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Caperu: making off

caperu02.jpgTanto esta imagen como la del post Caperucita reloaded son obra y gracia de mi HB. Él presentó las dos ilustraciones al concurso del Salón de publicaciones para jóvenes de Francia (Figures Futur). Como él quería hacer una visión del lobo como un monstruo mecánico que formaba parte de una paisaje tenebroso e industrializado, leyó tarde que si querías versionar el cuento debías adjuntar el texto. Entonces escribí el cuento basándome en las ilustraciones y en la idea de una Caperucita que, junto con su abuela, se proponen regenerar un mundo completamente artificial en el que ni siquiera hay lobos de verdad. Ciertamente, lo pasé muy bien escribiendo el cuento ^_^ La imagen es la otra ilustración que presentó, la del final feliz (o nuevo principio).
12/11/2004 07:48 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Caperucita reloaded

caperu01.jpgCAPERUCITA ROJA

Caperucita fue tan insistente que su madre no pudo más que dejarle marchar. Afuera hay cosas horribles y ella es aún una niña. “Pero también están mis amigos y la abuela, y además debo ir”, aseguraba Caperucita, muy decidida. Su madre le prepara la merienda y la cesta y, mientras Caperucita se abriga bien con su capa roja, le da unas instrucciones muy claras: “No hables con desconocidos y date prisa en llegar a casa de tu abuela. Hazme caso y no podrá pasarte nada”.

La niña se adentra en el bosque fijándose en todo, sin mirar nunca atrás. A medida que va avanzando, ve cómo los cables y muelles retorcidos y punzantes dominan el paisaje donde antes había trepadoras húmedas de un hermoso color verde oscuro. Los enhiestos y poderosos árboles, que antaño recibían el fresco abrazo de la hiedra, dejan paso a enormes columnas de acero y chimeneas fabriles y el tupido suelo de hierba y hojas muertas en el que acostumbraba a serpentear la vida se transforma en un vertedero industrial a cada paso que da Caperucita. Todo esto estaba a punto de ponerla triste pero se acuerda de su abuelita, abraza su cesta y continua con paso firme su camino.

Cada vez está más oscuro y Caperucita escudriña lo que le rodea sin alcanzar a vislumbrar casi nada. De repente, tras una gigantesca maraña de alambres, se le abalanzan los brillantes ojos de un lobo. Pero su mirada no la enciende la noche y sus instintos de caza, sino un brillo metálico. Es un lobo mecánico, es decir: un lobo más espantoso que cualquier otro lobo. La tímida luz de la Luna se proyecta sobre su figura atroz. Caperucita por fin puede ver su pesado y chirriante cuerpo fabricado con restos de chatarra, tornillos y retales oxidados. El lobo se inclina sobre ella, clavando su abominable mirada en la cesta. Abre su bocaza serrada y con una voz grave, monocorde y sin aliento le escupe:

-Soy el lobo. Dámelo todo.

Caperucita vuelve la cabeza, finge calma y reemprende su marcha. El persistente olor del aceite quemado y el óxido le marea un poco todavía. El lobo hace crujir sus engranajes y la sigue. Le repite insistente: “Soy el lobo. Dámelo todo. Soy el lobo. Dámelo todo. Soy el lobo. Dámelo todo.” La niña se detiene.

-Tú no eres un lobo.

Caperucita aprieta los puños. El lobo estruja las placas de su morro herrado con sus descomunales garras de acero y latón afilado. Estaba claro que así no conseguiría nada, así que reta a la niña a un juego: una carrera. “Quien llegue antes a la casa de la abuela obedece al ganador”. Ella accede con gesto confiado y ambos toman un camino distinto. Caperucita, fuera de la vista del lobo, esconde el contenido de la cesta. La niña sale de la parte trasera de la casa y ve al lobo en la puerta de entrada, con algo parecido a una sonrisa de satisfacción en su cara.

-¡Ja! ¿Ves? ¡He ganado yo! ¡Siempre gano yo! Ahora dame tu cesta.

La decepción del lobo es enorme. ¿Magdalenas de frambuesa? ¿Zumo de naranja? ¿Para qué quiere un lobo mecánico todo eso? ¡No puede comérselo! ¿Para eso tanto esfuerzo?
Consumido por la rabia el lobo aplasta el contenido de la cesta hasta hacerlo miguitas. Sus patazas se movían en un resorte y producían un ruido infernal a cada pisotón.

-¡Te has quedado sin comida! ¡Pronto te quedarás sin nada!

El suelo tiembla cada golpe que arremete, cada vez más fuerte, cada vez con más ira. Está fuera de control, desatado. Su odio se alimenta a cada momento y él se deja llevar por él. Quizá porque solamente puede sentir eso... Caperucita se arroja contra la puerta y la golpea desesperada. No puede soportar más la escena: el lobo, ese engendro en ese paisaje gris desnaturalizado. Las tiernas manos de su abuela toman las suyas, poniéndole a salvo al interior del hogar y le abrazan. Se abrazan, al fin.

Caperucita saca el contenido de la cesta de su capa roja y lo entrega a su abuelita. Es una pequeña planta que Caperucita y su madre han criado en el jardín de su casa. El lobo mira por la ventana y ve dos sonrisas y una planta. Se queda paralizado y al fin entiende que no puede hacer nada. El lobo siente una pena infinita, por lo que es, por lo que será, por lo que nunca será. Al estar fabricado con engranajes y tuercas, no puede desahogarse llorando... así que está condenado a vagar solo hasta que deje de funcionar. Tras el odio sólo hay tristeza pero junto a la voluntad hay esperanza. De la pequeña planta, de la fresca, verde y aún pequeña planta, nacerán semillas, obtendrán injertos. De ellos, nacerán más plantas. Crecerán. Crecerán y crecerán. Y formarán un bosque. Y volverá la vida donde antes sólo había desechos y venenos industriales. Todo comenzará de nuevo.
11/11/2004 00:39 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Foto mía toda loca

jop.jpgJuas, qué ida de perola. Con esto pongo fin a los autorretratos, que ya está bien.

Foto mía Zzzz

zzz.jpgExacto, hoy me ha dado por jugar con el Photoshop. Recuesto la cabeza encima de mi perrita, la almohada con más morro del mundo.
28/08/2004 20:22 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Foto mía so freak

so-freak.jpgEnredando con el Photoshop XD Qué underground queda con la parte de abajo de Rei Ayanami en el poster, ¿eh?
28/08/2004 20:20 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Tu mejor momento sexual: descúbrelo

bishie.jpg¿Quieres saberlo? Descúbrelo en este meme que he hecho yo. La cosa va más de coña que de nada porno, ¿eh?. A disfrutar ;P
21/07/2004 04:28 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Memes

Acabo de descubrir una especie de minitests muy divertidos que los usuarios crean ellos mismos y juegan con ellos. He hecho uno muy sencillito para probar y creo que haré más, tienen bastante gracia. Hay un meme sobre la naturaleza real de las personas que nunca se equivoca. ¡De verdad! Probadlo, haced nuevos y mandadme los links para que yo los haga también. ¡Es divertido ;P!
17/07/2004 03:50 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

El miedo gratificante

aparicion.jpgNo estoy segura de calificarme como una persona especialmente valiente o cobarde. Lo que sí puedo asegurar es que soy ciertamente impresionable. Todavía profiero oooohs y aaaahs de asombro en los espectáculos de fuegos artificiales como cuando era niña, aunque no me disponía a hablar de esa impresionabilidad (si se puede decir así) infantil que, sin embargo, es la base primordial de lo que excita nuestra imaginación a lo largo de nuestra vida. Me refiero a las cosas que nos provocan inquietud, nos hacen sentir inseguros de lo que nos rodea y, lo que es aún peor, de nosotros mismos.
Los buenos autores de historias fantásticas, ya sean noveladas o filmadas, conocen muy bien cuáles son los temas que nos provocan más inquietud y cuál debe ser la puesta en escena de los mismos para reavivarla. ¿Para qué? Pues, curiosamente, somos así: muchos pasamos miedo porque nos emociona, nos divierte.

Y aquí está el meollo de la cuestión: ¿por qué es divertido pasar miedo con una película o relato de tipo fantástico? Las personas que no soportan las historias inquietantes dirían que quizá respondemos a algún tipo de componente pseudomasoquista en la personalidad con el que disfrutamos pasándolo mal. Por eso, debo concretar que en todo momento estoy hablando del terror que nos causa la ficción, ya provenga de un relato escrito, una película, un cómic, un cuadro o cualquier otra obra artística de tipo fantástico y de porqué algunas personas perseguimos y disfrutamos esa inquietud. En mi opinión, se parte de un reto que el autor plantea al espectador o lector y éste lo acepta para formar parte del juego. Se trata de darle la vuelta a la realidad más que alejarse de ella o introducirse en otra diferente; revolucionarla. Presentar algo que nuestra razón no pueda explicar y, si hay algo que turbe de verdad nuestras mentes es lo que no podemos entender, lo ajeno. No hablo sólamente de monstruos desquiciados o de fantasmas sino lo que menos podemos comprender y nos toca de manera más cercana, que es la muerte. Se puede deducir fácilmente que esto lo convierte en el tema estrella de las historias de género fantástico. Aunque, con todo, habría que matizar este último punto porque, al menos a mí, si hay algo que me inquieta sobremanera cuando leo o visiono un relato sobrenatural, ya no es el ataque del ente de turno, el asesinato, la violencia... (que también), sino la incertidumbre de nos pasos, la persecución. Es cierto, sufrimos más cuando la víctima es perseguida por el vampiro y seguimos espeluznados su desesperada huída, que cuando el monstruo la asesina robándole su sangre y su alma. Porque ése es otro elemento que buscan los aficionados al género: el suspense. Este gusto por la incertidumbre plantea otra cuestión interesante puesto que, si antes negábamos la existencia de un sentimiento pseudomasoquista, sí podemos decir que desde la butaca o el exterior de las páginas de un libro tenemos una posición muy cómoda respecto a los hechos sobrenaturales que van aconteciendo en el relato y, para qué engañarnos, es divertido ver cómo sufren los protagonistas, cómo afrontan lo sobrenatural así que también hay un componente ligeramente sádico, si queremos llamarlo así, que nos atrae de este tipo de historias. En definitiva, es divertido porque es ficción y no nos pasa a nosotros.

Así que podemos decir, sin complejos, que el género fantástico apela a nuestras emociones más personales, nuestra postura ante lo que no entendemos, nos hace dudar. Tanto la figura del monstruo, la del loco o cualquier otro tipo de alienado nos provocan sentimientos muy intensos y diferentes, a menudo todos a la vez: el morbo por su aspecto, procedencia o comportamientos fuera de lo normal, miedo, repulsión, incluso lástima por la marginación a la que queda relegado por la sociedad.... De hecho, las historias fantásticas nos provocan una catarsis extraña. A veces resulta difícil identificarse, alinearse con las víctimas o con el agresor sobrenatural (normalmente lo sobrenatural resulta una amenaza) porque existe un sentido de la justicia aplastante en este tipo de historias, del cual un gran ejemplo sería Carrie, de Stephen King.

En conclusión, el género fantástico no encuentra en la implicación profunda del lector o espectador un elemento más para ser entendido, sino que la reclama, forma parte de su razón de ser; necesita su capacidad de imaginar, de sorprenderse, de ir más allá de la propia realidad por unos momentos y, sobretodo, de saber disfrutarlo.

El reloj pendulaba en la anodina tarde. Tic... tac...

El reloj pendulaba en la anodina tarde, sin importar si marcaba lo que fue o lo que será. La habitación se vestía pesadamente con la luz parda del crepúsculo y el aire lo regaba la cortina de polvo de los muebles, que se suspendía, casi compacto, asfixiando sin piedad la estancia solitaria.
Observando cómo se condensaba el tiempo bajo la lámpara amarillenta, una pequeña figura, mimética con su entorno, un hombrecillo medio devorado por un sillón de napa verde. Sólo asomaba la cabeza derrumbada, parte de su cuerpo y los brazos lánguidos por ambos lados. Era el prisionero abandonado del hastío. Yacía inmóvil, núcleo petrificado de las cuatro paredes, y su respiración era un suspiro anémico y funesto.
Desde ahí, el hombrecillo escudriñaba los objetos que le rodeaban: su bailarina musical de porcelana, la cómoda de cedro de asideros dorados, sus sandalias indias, sus cuadros, sus libros... Era la suya una mirada inquisitoria pero espeluznada, como la de la presa que vigila los movimientos de sus depredadores.
La cómoda crujió como en un lamento y se le antojó que su bailarina tenía pose de desprecio. Sin embargo, la indolencia cerró los ojos al hombrecillo, le apretó el cuello contra el sillón y sólo le dejó abrir los ojos una vez más para contemplar multitud de objetos, nada en realidad. En el mundo, él solo. Solamente él, pensó en su agotamiento.
Su corazón cesó de bombear para ser comprimido por los instantes vacíos, perseguidores. Así pudo escuchar que el tiempo se coagulaba, como su sangre en las venas.
En el reloj, las seis y nadie vio al hombrecillo morir de aburrimiento.
28/06/2004 17:49 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas Hay 1 comentario.

Azules, ondean sus cabellos. La imploran sus sueños.

alone.jpgMe encanta dibujar el pelo de colores: rosa, azul, verde... Y más si son personajillos lánguidos como éste.

Hada nocturna ?¿?¿?

pufflluviablog.jpgBueno, hada nocturna por decir algo porque este dibujo lo hice con el paint XDD... y así quedó. Debo decir que mientras lo hacía estaba escuchando la banda sonora de Eduardo Manostijeras. Creo que eso influyó en el resultado.
11/05/2004 14:18 Enlace permanente. Tema: Con estas manitas No hay comentarios. Comentar.

Hada desnuda (hecha con alpinos)

desnuda.jpgEste dibujo lo hice hace tiempo. Tenía muchas ganas de dibujar cabellos rosas pero en la pantalla quedan casi morados, jejejeje. Me gustan las lianas de flores, por eso las he hecho. En cuanto tenga algo más de tiempo libre me gustaría practicar más. Me encanta pintar con colores de madera porque recuerdan a cuando era pequeña. Ahora me viene a la mente el olor de la plastilina T_T ¿Lo recordáis? Deberían incluirlo en las aromaterapias... Cómo se nota que es tarde, ya empiezo a desvariar. Por cierto, lo he podido colgar gracias a que mi hermano lo ha escaneado ;P
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.